¿Por qué me molesta la luz?

¿Por qué me molesta la luz?

Una de las sensaciones más molestas que podemos sentir en nuestros ojos es cuando la luz los irrita. Esta dolencia, cuyo nombre científico es fotofobia, puede tener diferentes causas que responde a esa pregunta: ¿por qué me molesta la luz?

La fotofobia se define como una intolerancia alta a la luz. Esta intolerancia puede estar motivada por enfermedades oculares o neurológicas, aunque también por factores genéticos y fisiológicos, como en el caso de las personas albinas.

En sí misma no constituye una enfermedad, si no más bien un síntoma de otro dolencia. Suele acompañarse de lagrimeo constante y cierre espontáneo de los ojos como mecanismo de defensa, llegando incluso a causar dolor en algunas personas.

En el caso de las personas con ojos claros es cierto que puede darse una mayor sensibilidad a la luz. Esta sensibilidad se atribuye a la cantidad de pigmento que encontramos en el epitelio pigmentario, es decir, el fondo del ojo de los ojos claros pueden presentar mayor sensibilidad a la luz porque tienen poco pigmento en el fondo del ojo.

Este pigmento “absorbe” la luz dentro del ojo y evita que “rebote”. La pigmentación de nuestro cuerpo y especialmente de nuestros ojos suele funcionar de manera global por eso si hay poco pigmento en el iris (como en los ojos claros), suele haber poco pigmento en la retina, de ahí las molestias que produce la luz.

Pero más allá de estas causa relacionadas con la genética, podemos desarrollar fotofobia por otros motivos relacionados con la salud visual. Los más comunes son:

Queratitis: las enfermedades y lesiones de la córnea ya sean debidas a un mal uso de lentillas, a una sobreexposición solar o alguna agresión de la superficie corneal como un arañazo pueden provocar que seamos más sensibles a la luz.

 

Uveítis: una inflamación de la capa interior del ojo conocida como úvea, que alimenta de flujo sanguíneo la retina puede provocar este síntoma.

Cataratas: la luz resulta muy molesta a los mayores que padecen cataratas, una enfermedad que consiste en que el cristalino se vuelve opaco impidiendo la correcta visión.

Glaucoma: el glaucoma es un conjunto de enfermedades que provocan un daño tan importante sobre el nervio óptico que puede desembocar en ceguera. La intolerancia a la luz natural o artificial es uno de los pocos síntomas de esta enfermedad silenciosa.

cuando se separa del epitelio pigmentario, el ojo pierde su normal funcionamiento y se produce pérdida de visión que suele ir unida a una alta intolerancia a la luz.

Ojo seco: consecuencia de la   irritación permanente que provoca el síndrome del ojo seco en la superficie del ojo es la aparición de la fotofobia.

La aparición de la fotofobia, también puede deberse a otros factores como el consumo de medicamentos, migrañas, meningitis, etc. En cualquier caso, lo recomendable es acudir cuanto antes al oftalmólogo para que haga una adecuada valoración de las causas para comenzar cuanto antes el tratamiento de su origen.

 

No Comments

Post A Comment